Por Carlos Clemente
Mientras la sociedad poblana se enfrenta todos los días a una creciente delincuencia en todas sus modalidades, la Fiscalía General del Estado (FGE) se rezaga gravemente en su función principal que es investigar y perseguir los delitos.
La realidad de la Fiscalía es que está inundada de burocratismo, corrupción e incapacidad.
Qué rápido se desplomó del primer lugar nacional que en 2022 nos presumían.
Desde el gobierno de Puebla se encargaron de promover la falsa versión de que la dependencia del fiscal Gilberto Higuera Bernal era “la número uno a nivel nacional”.
El entonces gobernador Barbosa sentenció que era “la mejor y más eficiente del país”, el 12 de abril del año pasado en el marco de la entrega de reconocimientos al personal.
Lo presumió en varios momentos.
El 25 de octubre pasado lo reiteró a propósito de la detención de dos responsables del feminicidio de Esmeralda Gallardo, madre buscadora de su hija Betzabé, desaparecida junto con su amiga Fabiola Narváez, 21 meses antes.
La verdad es que, si el fiscal y sus muchachos hubieran hecho su trabajo, Esmeralda no habría sido ejecutada de siete disparos, luego de aportar pistas sobre los captores de su hija.
Denunció que corría peligro, que fue amenazada, hizo sus propias indagatorias, pero en la Fiscalía no le hicieron caso ni mucho menos le brindaron protección.
La Fiscalía de Gilberto Higuera Bernal ayer fue el centro de las protestas de colectivos que denunciaron cero avances en las investigaciones por feminicidios, mujeres víctimas de violencia y desaparición forzada.
El colectivo Voz de los Desaparecidos acusó una vez más que la fiscal especializada, María del Carmen Carabarin Trujillo, no cumple con sus funciones y son los familiares quienes realizan las acciones de búsqueda.
Desde Venezuela, familiares de María Isabel, joven migrante fallecida en un accidente carretero el 19 de febrero pasado, denunciaron que la fiscal de Tehuacán, Erika Martínez, mandó el cuerpo a la fosa común.
Se negó a repatriar el cadáver mientras los familiares reunían dinero y la documentación correspondiente para realizar los trámites.
En tanto, cuerpos de fallecidos en el mismo accidente e ingresados al anfiteatro de Oaxaca, ya fueron repatriados. Un hecho inhumano y vergonzoso.
En días pasados La Red Plural de Mujeres de Puebla denunció la existencia de violencia institucional, casos de explotación laboral y acoso sexual contra trabajadoras de la Fiscalía.
Maricela Pichón Acevedo, a nombre del colectivo, exigió a Higuera Bernal cesar la violencia laboral en las oficinas de Ministerios Públicos, concretamente en la unidad especializada de Delitos de Violencia de Género contra las Mujeres, que preside la fiscal Margarita Garcidueñas Cuellar.
El fiscal se está viendo rebasado ante la realidad que golpea a los ciudadanos.
Decir que en el país las cosas están igual o peor, no es consuelo ni pretexto para guardar silencio, pero ¿quién le pide cuentas al fiscal? @DiarioReporter





