Por Jesús Ramos
Movimiento Ciudadano descubrió lo que los sabios griegos repetían entre vino y uvas. Más vale sólo que mal acompañado. Evaluaron al PRI y PAN en simulaciones imaginarias, y no le gustó. Por eso en 2027 MC viajará en solitario, sin bultos, fue su conclusión de hace pocos días.
Los naranjas no lo dicen con palabras, pero sí con decisiones, aliarse con el PAN significaría cargar con sus escándalos de corrupción de la capital y del estado, los que han emergido y los que faltan por salir que se supone serán peores.
El PRI es una marca desprestigiada, agotada, con negativos imposibles de maquillar. El tricolor no suma, resta y en elecciones eso es pecado mortal. Inviable cargar con un muerto que sigue penando en cada proceso comicial.
La política, dicen, es el arte de lo posible. Diógenes decía en la Grecia antigua que es el arte de fingir que todo va bien, mientras todos saben lo mal que está. MC lo entiende y juega a lo suyo. La conveniencia es la ley suprema, y la conveniencia le ha dictado que ir solo es mejor que encadenarse a partidos que se hunden.
Los naranjas tienen activos que les funcionan de maravilla. Colosio vende frescura, Samuel es un espectáculo y Máynez atrapa nomás de verle. Tres nombres que por lo menos no avergüenza mencionarles en público.
En cambio, del otro lado, citar a Alito, Romero, Xóchitl, Moreno Valle y Lalo Rivera, implica echarse a hombros auténticas losas políticas, peor todavía que acompañen candidatos en eventos proselitistas.
MC se apartará del pelotón opositor porque cree poder, porque debe y porque quiere, porque entiende que en la política mexicana muchas veces la mejor alianza es la que no se confirma. En su bitácora está elevar el nivel de votación, crecer en el 2027 para aspirar a posibilidades reales de gobierno estatal en el 2030. @noticiasreportero





