Por Jesús Ramos
Un amigo suyo o cercano a Eduardo Rivera, incluso, el mismo Lalo, tendría que decir a Felipe Velázquez lo mal que se ve y el pésimo mensaje que envía a la sociedad por no reconocer el triunfo de Mario Riestra.
Jugaron la dirigencia estatal en el terreno de mayor conveniencia y ventaja para El Yunque, Eduardo, Augusta Díaz, Marcos Castro y Adán Domínguez que fue el consejo político, restringiendo la participación de la militancia panista, y pese a ello perdieron.
Si hubiesen abierto el proceso les habría ido peor porque la fortaleza de Riestra se encontraba en la base, entre los panistas de la talacha diaria y los que se ponen el overol en las campañas.
Felipe anunció a la opinión pública y a los poblanos que en su partido son tramposos y que impugnará el proceso interno de renovación porque no le permitieron registrar dos consejeros suyos, cuando fue Eduardo el que impuso las reglas del juego para favorecerle y el que debió registrar esas dos personas.
Los dados estuvieron cargados hacia Felipe, el árbitro jugó de su lado, vuelve a demostrarse que El Yunque y Lalo Rivera no saben ganar procesos si no es a través de concertaciones y negociaciones oscuras como con Barbosa.
Amagar en política como lo ha hecho Felipe Velázquez con impugnar el proceso interno de selección confluye en un solo razonamiento, quiere que le den algo para que se calle y acepte su derrota. @DiarioReporter





