Por Jesús Ramos
Es reservada la información y ha caído como piedra en estanque sereno: marinos investigan a alcaldes y alcaldesas de Acatlán de Osorio, Huejotzingo, Cuyoaco, Tehuacán y Cuapiaxtla de Madero por presuntos vínculos con criminales organizados.
No se trata de rumores de café ni de grilla parroquial, sino de pesquisas formales que ya colocan a varias autoridades municipales bajo la lupa de la disciplina castrense.
El dato es demoledor. Si la mitad de las sospechas se confirman, estaríamos ante una radiografía dolorosa de la vulnerabilidad de los municipios poblanos, aquellos que deberían ser la primera línea de defensa frente al delito y que, en cambio, aparecen como el eslabón más débil de la cadena de gobierno.
Lo significativo de que sea la Marina –y no cualquier otra instancia- la que indague, radica en el reconocimiento tácito de que las policías municipales dejaron de ser confiables, que las estatales no alcanzan a cubrir los huecos, y que los aparatos de inteligencia federal prefieren actuar con la reserva de no fiarse de nadie.
Que el dedo señalador apunte a los municipios tan distintamente ubicados hablan de un patrón más que de coincidencias aisladas. Tehuacán con su pujanza económica, Huejotzingo con su peso político y Acatlán con su posición estratégica en la mixteca.
Cuapiaxtla y Cuyoaco, enclaves que podrían parecer periféricos, son vitales para el tránsito de mercancías legales e ilegales. Cada punto del mapa forma parte de un mismo tablero en el que el crimen organizado ha aprendido a mover piezas con precisión quirúrgica.
El drama es doble. Por un lado, la ciudadanía que votó para tener gobiernos de proximidad se descubre gobernada por autoridades sospechosas de complicidad con quienes debería perseguir. Por el otro, la clase política local se ve reflejada en un espejo incómodo. ¿Cuánto de lo que ocurre en estos municipios es excepción y cuánto es norma no declarada?
La investigación está en curso y todavía no hay culpables señalados, pero el sólo hecho de que exista ya significa una derrota institucional. Que un alcalde tenga que ser investigado por marinos equivale a reconocer que el sistema de contrapesos en materia de seguridad municipal ha fallado estrepitosamente. @noticiasreportero






Desde la Dirección de Comunicación Social del gobierno de Tehuacán solicitamos lo siguiente:
1) Derecho de Réplica como lo tutela la Constitución y las leyes secundarias en la materia
2) Probar documentalmente y/o presentar pruebas necesarias para demostrar lo que perniciosamente han publicado en sus diferentes sitios de difusión.